La condición en donde los riñones se hinchan por acumulación de orina

La hidronefrosis es una condición urológica que consiste en la hinchazón de uno o ambos riñones debido a la acumulación de orina en su interior. Esta distensión ocurre cuando la orina no drena correctamente hacia la vejiga, creando un reflujo que termina inflamando el órgano.

¿Por qué se produce esta acumulación?
Las causas de la hidronefrosis son variadas y dependen de si se trata de un adulto o de un feto. En términos generales, se divide en dos grandes grupos: obstrucciones y reflujo.

  • Obstrucciones o bloqueos: Es la causa más común. Algo bloquea el flujo normal de la orina. Esto puede deberse a:
    • Cálculos renales (piedras): Una piedra puede alojarse en el uréter (el conducto que conecta el riñón con la vejiga), taponando el paso.
    • Estrechamiento del uréter: Puede ser una malformación congénita (presente desde el nacimiento) o una estenosis adquirida por cicatrices, cirugías previas o tumores.
    • Problemas en la vejiga o próstata: En hombres adultos, el agrandamiento benigno de la próstata (hiperplasia) es una causa frecuente de obstrucción. En otros casos, los tumores en la vejiga o el entorno pélvico pueden comprimir los uréteres.
  • Reflujo vesicoureteral (RVU): Ocurre cuando la válvula que impide que la orina regrese de la vejiga a los riñones no funciona correctamente. En lugar de salir del cuerpo, la orina fluye hacia atrás, acumulándose en los riñones. Esta es una causa muy común en los casos de hidronefrosis prenatal y en bebés.
  • Embarazo: Es común que las mujeres embarazadas presenten hidronefrosis leve debido a que el útero en crecimiento presiona los uréteres.

Esta condición puede afectar a personas de cualquier edad y, en ocasiones, se detecta en los fetos durante las ecografías de rutina del embarazo. Cuando se detecta en esta etapa, se conoce como hidronefrosis prenatal.

Cabe señalar que la hidronefrosis generalmente no causa problemas a largo plazo si se diagnostica y se trata a tiempo. De hecho, muchos bebés que nacen con la afección podrían no requerir ningún tratamiento, ya que la condición se resuelve espontáneamente con el crecimiento.

Sin embargo, es importante tener precaución, ya que la acumulación de orina puede aumentar las probabilidades de contraer infecciones del tracto urinario (ITU) . En los casos graves que no reciben tratamiento, la presión constante puede dañar el tejido renal, provocando cicatrices que, a su vez, podrían derivar en la pérdida de la función renal (insuficiencia renal).

El panorama en bebés y embarazos
La hidronefrosis prenatal se detecta cada vez más en los fetos durante las ecografías de rutina. Se calcula que aparece en al menos 1 de cada 100 embarazos.

Como mamá o papá, puede ser preocupante saber que tu bebé tiene un problema en los riñones. No obstante, los especialistas recalcan que la mayoría de los casos de hidronefrosis en bebés no son graves y no deberían afectar el resultado del embarazo. A veces, los bebés que nacen con esta condición pueden requerir tratamiento con antibióticos a dosis bajas para prevenir infecciones renales mientras se evalúa su evolución, pero la mayoría de ellos no tendrán problemas duraderos y llevarán una vida completamente normal.