Alerta Bolivia
Tarija, 27 de enero de 2026.- Tras el anuncio gubernamental de iniciar la devolución de depósitos en dólares hasta $1.000, el economista Fernando Romero recomendó a los ahorristas retirar sus fondos, pero con una condición clave: invertirlos productivamente en lugar de guardarlos «bajo el colchón». La sugerencia llega en un contexto donde solo el 2% del total de depósitos en moneda extranjera comenzará a circular.
Romero analizó los números detrás de la medida: de los aproximadamente $2.525 millones que permanecen en el sistema financiero en depósitos a la vista, cajas de ahorro y DPF, solo $48 millones (equivalente al 2%) están siendo devueltos en esta primera etapa. «Esto significa que, de cada $100 depositados, solo se devuelven $2», precisó el especialista.
Aunque la medida beneficiará a 770 mil ahorristas (alrededor del 80% de los depositantes en dólares), Romero fue enfático: «Esto no va a solucionar el tema de la crisis cambiaria ni tampoco la crisis económica. Ha sido parcialmente levantado este corralito bancario».
El economista presentó tres razones principales para recomendar el retiro:
- Rentabilidad mínima: La tasa de interés pasivo en caja de ahorro es del 0.26% mensual, considerada «muy baja».
- Costo de transacciones: El cobro del Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) reduce aún más el rendimiento.
- Incertidumbre regulatoria: No existe certeza de que no se implementen nuevas restricciones en el futuro.
«Es un mal negocio en este momento tener dólares en el banco», afirmó Romero.
Más allá del retiro, el economista hizo un llamado a la responsabilidad financiera: «Yo recomendaría que los retiren, pero lo inviertan. No que lo tengan bajo el colchón porque el dinero durmiendo no genera dividendos».
Romero advirtió que muchos ahorristas probablemente optarán por la liquidez inmediata («bajo el colchón») o el gasto, cuando la opción más sensata sería canalizar esos recursos hacia inversiones productivas.
El analista puso la medida en un contexto más amplio, señalando que el gobierno necesita entre $2.500 y $4.500 millones para realizar una transición ordenada de un sistema cambiario fijo a uno flotante. Con reservas internacionales que apenas superan los $500 millones, el camino por delante es extenso.
«Va a ser un proceso de largo plazo. Es un paso importante, pero no suficiente», concluyó Romero, instando a los ahorristas a actuar con prudencia y visión estratégica al recuperar sus fondos, convirtiendo la recuperación de liquidez en una oportunidad para generar mayor valor económico personal y colectivo.

