Una vejiga trabeculada es una vejiga con una pared rígida y engrosada. Se produce principalmente cuando el bloqueo repetido o prolongado del flujo urinario (denominado obstrucción del tracto urinario inferior) obliga a la vejiga a esforzarse más para expulsar la orina.
Con el tiempo, el aumento de presión provoca la formación de tejido cicatricial y otros cambios que reducen la elasticidad de la vejiga. Esta pérdida de elasticidad puede aumentar la cantidad de orina que queda en la vejiga, provocando su reflujo hacia el riñón y una infección renal.
El tratamiento se centra en eliminar la obstrucción y mejorar el flujo urinario con medicamentos, catéteres urinarios o cirugía.
¿Por qué se obstruye el flujo urinario?
La obstrucción que deriva en una vejiga trabeculada puede tener distintas causas, y estas varían entre hombres y mujeres, aunque la afección es más común en los hombres.
Causas principales en los hombres:
- Agrandamiento de la próstata (Hiperplasia Prostática Benigna): Esta es la causa más frecuente. La próstata agrandada comprime la uretra, que pasa a través de ella, dificultando el paso de la orina.
- Cáncer de próstata.
- Estenosis uretral: Un estrechamiento de la uretra debido a cicatrices, often causadas por infecciones, procedimientos médicos o traumatismos.
Causas principales en las mujeres:
- Prolapso de órganos pélvicos: Cuando la vejiga, el útero o la pared vaginal se desprenden de su posición normal y pueden comprimir la uretra.
- Cistocele: Un tipo específico de prolapso donde la vejiga cae hacia la vagina.
- Infecciones urinarias recurrentes que pueden causar inflamación y obstrucción temporal.
- Cálculos en la vejiga.
- Tumores o quistes pélvicos que presionan las vías urinarias.
Causas que pueden afectar a ambos sexos:
- Disfunción del suelo pélvico (debilidad o falta de coordinación de los músculos).
- Cálculos renales que bajan y se atascan.
- Coágulos de sangre en la orina.
- Tumores en la vejiga o la uretra.
- Estreñimiento severo, donde el recto lleno presiona la vejiga y la uretra.
Los síntomas de la trabeculación vesical se deben principalmente a esta obstrucción del tracto urinario inferior.
Los signos y síntomas de una vejiga trabeculada incluyen los siguientes:
- Dificultad para orinar a pesar de una fuerte necesidad de hacerlo
- Necesidad de orinar con frecuencia
- Chorro de orina lento
- Disminución de la producción de orina
- Micción intermitente
- Goteo después de orinar
- Sensación de vejiga llena después de orinar (evacuación incompleta)
- Micción frecuente por la noche (nicturia)
- Dolor y molestias pélvicas
Si tienes estos síntomas, no dudes en consultar con un especialista médico.

