Alerta Bolivia
Lunes, 22 de diciembre de 2025.- La amenaza de un paro indefinido nacional que pondría al país contra las cuerdas este lunes se desvaneció en la noche del domingo. Después de más de cinco horas de tensas negociaciones en la Casa Grande del Pueblo, representantes del gobierno y del sector transporte firmaron un acuerdo que desactivó la medida de presión.
Pero, ¿qué llevó a los choferes a dar marcha atrás en su decisión? La respuesta no es una, sino un paquete de compromisos concretos y urgentes que el gobierno se comprometió a cumplir, yendo más allá de las simples promesas.
Esto es lo que lograron los transportistas y por qué levantaron el paro:
- Un golpe directo al «esquema 70/30»: Uno de los mayores logros. El Ministerio de Economía enviará a la Asamblea un proyecto de ley para eliminar la disposición adicional tercera de la Ley 317, que establece este esquema considerado «discriminatorio» por el sector. Esto era una demanda histórica.
- Dinero y alivio inmediato: No fue solo diálogo. Se acordó la formación inmediata (en menos de 72 horas) de comisiones para trabajar en:
- Diferimiento de créditos y saneamiento de deudas tributarias.
- Diseño de créditos blandos para la conversión de vehículos a Gas Natural (GNV).
- Arancel cero para la importación de repuestos, llantas y motores, un ahorro crucial.
- Tarifas sobre la mesa (de verdad): El gobierno se comprometió a convocar desde este lunes a alcaldes y gobernadores para sentar criterios sobre tarifas del transporte urbano e interdepartamental. Además, la ATT iniciará de forma técnica el proceso para definir nuevas tarifas interdepartamentales.
- Un camino claro para modernizarse: El Ministerio de Hidrocarburos y Energías descentralizará la entidad ejecutora de conversión a GNV y abrirá la puerta a propuestas para la conversión a vehículos eléctricos, bajo la Ley Verde.
La garantía: Diálogo mensual y vigilancia
Quizás el punto más importante para los transportistas fue la creación de una Mesa Permanente de Diálogo y Seguimiento. Esta mesa se reunirá cada mes para evaluar el avance y cumplimiento de todos los acuerdos, evitando que los papeles se los lleve el olvido.
Conclusión: Los transportistas no suspendieron el paro solo por promesas. Lo hicieron porque obtuvieron concesiones específicas, plazos perentorios y un mecanismo de control continuo. La presión funcionó, pero ahora el desafío es que lo acordado se cumpla. El país evita el caos, pero el cronómetro para la acción del gobierno ya empezó a correr.

