El dolor de tejido cicatricial puede ser un problema persistente y frustrante, que con frecuencia surge del daño o la inflamación de los nervios después de haber sufrido lesiones o tenido cirugías. Aunque existen muchas estrategias para reducirlo, desde masajes y cremas hidratantes hasta intervenciones médicas como la terapia láser, comprender por qué se produce el dolor es clave para encontrar alivio.
Si bien muchas cicatrices son indoloras, algunas personas experimentan un dolor intenso en el tejido cicatricial debido al daño en los nervios alrededor de la zona afectada.
La neuropatía relacionada con la cicatrización (dolor nervioso) y la sensibilidad nerviosa son especialmente comunes después de una quemadura o un procedimiento quirúrgico. Ambas formas de trauma conllevan un mayor riesgo de daño tisular profundo y afectación de los nervios subyacentes.
El dolor de tejido cicatricial también suele estar relacionado con la inflamación. A medida que las heridas de la piel cicatrizan, el sistema inmunitario desencadena una respuesta inflamatoria para acelerar la regeneración del tejido. En ocasiones, esto provoca un crecimiento excesivo de tejido conectivo en la zona afectada, lo que da lugar a tirantez, dolor y picazón en la piel.
Si deseas saber más sobre este tipo de dolor o actualmente lo estás experimentando, consulta a tu médico.

