Consulta a tu médico si el dolor de espalda no mejora dentro de las 2 semanas posteriores a su aparición. Hay momentos en los que el dolor de espalda puede ser síntoma de un problema médico grave.
Los síntomas que pueden indicar un problema médico más complejo son:
- Pérdida del control de los intestinos o la vejiga
- Entumecimiento, hormigueo o debilidad en una o ambas piernas
- Dolor de espalda después de un traumatismo (lesión), como una caída o un golpe en la espalda
- Dolor intenso y constante que empeora por la noche
- Pérdida de peso inexplicable
- Dolor asociado con una sensación pulsátil en el abdomen
- Fiebre
Informa a tu médico si presentas alguno de estos síntomas.
Un examen físico suele ser todo lo que se requiere para diagnosticar el dolor de espalda. Durante el examen físico, tu médico puede evaluar tu:
- Capacidad para pararse y caminar
- Rango de movimiento de la columna vertebral
- Reflejos
- Fuerza de la pierna
- Capacidad de detectar sensaciones en las piernas
Si sospechas de una afección grave, tu médico podría ordenar otras pruebas, entre ellas:
- Análisis de sangre y orina para detectar enfermedades subyacentes.
- Radiografías de la columna vertebral para mostrar la alineación de los huesos y comprobar si hay fracturas.
- Tomografía computarizada o resonancia magnética para evaluar tus discos, músculos, ligamentos, nervios y vasos sanguíneos.
- Gammagrafía ósea para buscar anomalías en el tejido óseo.
- Electromiografía (EMG) para evaluar las señales nerviosas.


