AB Noticias – Martes 28 de abril de 2026.- En un encuentro realizado en Washington D.C. este lunes, el ministro boliviano de Minería, Marco Antonio Calderón de la Barca, y el subsecretario de Estado para Asuntos Económicos de Estados Unidos, Caleb Orr, suscribieron un Memorando de Entendimiento sobre minerales críticos. El acuerdo, enmarcado en la estrategia de Washington por asegurar cadenas de suministro de litio, cobalto y níquel —esenciales para las industrias tecnológica y de defensa—, despierta interrogantes en Bolivia sobre las condiciones en que se extraerán estos recursos estratégicos del altiplano, en un contexto donde las potencias buscan romper el dominio de China en este mercado .
El gobierno estadounidense, bajo la administración de Donald Trump, ha intensificado la búsqueda de alianzas en América Latina para reducir su dependencia del gigante asiático. Así lo evidencian los acuerdos similares firmados recientemente con Chile y la coordinación con la Unión Europea . Según el comunicado oficial difundido por la Embajada de EE.UU. en Bolivia, la cooperación busca “atraer inversiones que impulsen la prosperidad tanto en Estados Unidos como en Bolivia” y “asegurar las cadenas de suministro” de estos recursos considerados vitales para la producción de baterías de autos eléctricos, turbinas eólicas y sistemas de defensa .
Las riquezas del subsuelo boliviano bajo la lupa extranjera
Bolivia posee la reserva más grande del mundo de litio, con aproximadamente 23 millones de toneladas, concentradas principalmente en el Salar de Uyuni . Esta riqueza ha convertido al país en un punto estratégico para las potencias industriales. Sin embargo, históricamente, la extracción de estos minerales en países andinos ha estado marcada por tensiones sobre la soberanía de los recursos y el beneficio para las poblaciones locales. El nuevo acuerdo, que se suma a los fallidos intentos de la administración anterior por contratar con empresas rusas y chinas (cuyos acuerdos nunca fueron aprobados por el Legislativo), pone sobre la mesa la pregunta: ¿Esta vez será diferente?
El presidente Rodrigo Paz, quien asumió en noviembre con un discurso marcadamente cercano a EE.UU., busca reconfigurar la política exterior boliviana. Durante su campaña, el mandatario afirmó que los contratos del litio firmados por el gobierno de Luis Arce debían ser transparentados y señaló que la prioridad es contar con una “Ley del Litio” que nacionalice y regule la explotación . Por ahora, los detalles del memorando firmado son escasos y el Ministerio de Minería no ha ofrecido una conferencia de prensa para explicar los puntos específicos del entendimiento .
El dilema de los países “suntuarios”
El dilema que enfrenta Bolivia no es nuevo. Países ricos en recursos naturales han fungido históricamente como meros proveedores de materia prima para las naciones industrializadas, que luego les venden los productos tecnológicos terminados a precios elevados. El litio boliviano, el coltán, el cobre chileno y el petróleo venezolano han seguido, en muchos casos, este patrón de subdesarrollo.
Analistas consultados señalan que la firma de este tipo de acuerdos con Washington podría representar una oportunidad para atraer inversión y desarrollo tecnológico, pero también un riesgo si Bolivia no logra imponer condiciones que garanticen la industrialización local y un beneficio directo para las comunidades aledañas a las minas. El país se juega la posibilidad de pasar de ser un “suntuario” de minerales críticos a un socio industrial que agregue valor a sus recursos. La forma en que el gobierno de Paz maneje esta balanza determinará si el memorando es un paso hacia la modernización o una nueva concesión del siglo XXI.

