El Tribunal Supremo Electoral rechazó la solicitud de la Central Obrera Boliviana para que el Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático designe veedores en el cabildo convocado para el 1 de mayo. La decisión generó reacciones inmediatas en el ente matriz de los trabajadores, que había solicitado la presencia del organismo electoral para garantizar transparencia y legitimidad en el encuentro.
En respuesta, el ejecutivo de la COB, Mario Argollo, cuestionó duramente la determinación y afirmó que el Órgano Electoral “trabaja para su jefazo”, poniendo en duda su imparcialidad. También expresó desconfianza: “Ya no hay credibilidad en el Tribunal Supremo Electoral”, denunció además que se habría “robado” la Gobernación de La Paz, sin dar mayores detalles.
Argollo sostuvo que negar la presencia de veedores y observadores para el cabildo del 1 de mayo es una acción “anticonstitucional” que resta legitimidad al proceso y vulnera derechos fundamentales. “Denunciamos a la comunidad internacional que en Bolivia se están vulnerando derechos con chicanerías”, manifestó.
Pese a las críticas, el dirigente aseguró que la legitimidad del cabildo no dependerá de instancias institucionales. “Aquí el que va a dar validez y legitimidad va a ser el pueblo boliviano”, concluyó, ratificando que la movilización se llevará adelante.

