Alerta Bolivia
Martes, 17 de marzo de 2026.- La justicia federal argentina condenó a cuatro años de prisión a Gonzalo Aruquipa Huanca y Santusa Isabel Revollo Nogales, una pareja que intentó cruzar desde Aguas Blancas hacia Bolivia con 214 mil dólares ocultos en fajas adosadas a sus cuerpos. El fallo, emitido el 10 de marzo por el juez Luis Renato Rabbi Baldi Cabanillas, los declaró coautores del delito de contrabando de exportación de divisas agravado por el monto, en grado de tentativa. El hecho, ocurrido el 8 de octubre de 2025 en un paso clandestino sobre el río Bermejo conocido como «Los Gomones», expone una vez más la porosidad de la frontera y el interés de utilizar territorio boliviano como destino de operaciones financieras ilegales provenientes del país vecino.
El modus operandi y el destino del dinero
Según la investigación publicada por el periódico salteño El Tribuno, la pareja fue interceptada por Gendarmería Nacional cuando caminaba con intención de ingresar a Bolivia. Los efectivos notaron «bultos pronunciados» en sus abdómenes y descubrieron que portaban fajas con bolsillos ocultos repletos de billetes. Aunque Aruquipa Huanca declaró que el dinero era para comprar ropa en Bermejo y que provenía de «ahorros de más de diez años» de su taller textil, las inconsistencias en su relato y los mensajes de texto recuperados de sus celulares revelaron que no era la primera vez que realizaban esta maniobra. Mensajes como «estaba bien cosido» o «110 te tiene que dar» evidenciaron, según la fiscalía, «pleno conocimiento de la actividad ilícita».
Una frontera bajo la lupa
El caso, que tuvo amplia repercusión en Salta, vuelve a poner el foco en la vulnerable frontera que Bolivia comparte con Argentina, especialmente en la zona de Bermejo y Aguas Blancas. El fallo ordenó además el decomiso definitivo de los 214 mil dólares, que quedaron a disposición de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) de Argentina. La resolución judicial llega en un momento donde el control de divisas y el lavado de activos son temas centrales en la agenda bilateral, aunque el destino final del dinero y los posibles vínculos con estructuras más grandes en nuestro país no fueron esclarecidos.
Lo que se sabe y lo que no se dijo en la sentencia
La condena se resolvió mediante un «acuerdo pleno», un mecanismo del proceso penal federal argentino que implica el reconocimiento de los hechos por parte de los imputados a cambio de una pena consensuada. Para Aruquipa Huanca, la prisión será de cumplimiento efectivo, mientras que Revollo Nogales, por tener hijos menores a cargo, cumplirá arresto domiciliario. Sin embargo, la investigación patrimonial a cargo de unidades especializadas contra el lavado de activos no profundizó —al menos en la información pública— en el destino final que los dólares tendrían en Bolivia, ni en las personas o estructuras que los esperaban del lado boliviano del río Bermejo.
Una perspectiva que interpela a Bolivia
Este caso, debería encender alertas en las autoridades bolivianas. Más allá de la condena ejemplar en Argentina, la noticia revela que nuestro país continúa siendo percibido como un lugar seguro para el ingreso de capitales no declarados. Mientras la justicia salteña actuó con celeridad y transparencia, del lado boliviano persisten los interrogantes: ¿Quién esperaba el dinero? ¿Qué mecanismos de control existen en nuestra frontera para evitar que estos flujos ilegales alimenten economías ilícitas? La condena es un llamado de atención para reforzar la cooperación bilateral y para que Bolivia asuma un rol más activo en la lucha contra el contrabando de divisas.


