Alerta Bolivia
Tarija, 04 de febrero de 2026.- El viceministro de Transparencia y Lucha contra la Corrupción, Yamil García, denunció este miércoles que ha sido objeto de amenazas directas a través de su correo electrónico y ataques coordinados desde perfiles falsos en redes sociales, con el objetivo explícito de que detenga las investigaciones por presunta corrupción en la compra de un terreno para las oficinas de la Aduana Nacional en Tarija.
«Es evidente, en mi cuenta personal he recibido una amenaza explícita. Me conminan a que deje de investigar a la aduana. Me advierten con una serie de consecuencias en caso de que no lo haga», reveló la autoridad, quien aseguró que las amenazas provienen de cuentas que difunden contenido a favor de las personas denunciadas.
Amenazas como «obstaculización» y señal de una «estructura»
García detalló que las intimidaciones tienen un doble propósito: obstaculizar el proceso legal y enviar un mensaje de disuasión. «Cuando hay obstaculización hay peligros procesales. Cuando hay peligros procesales hay la necesidad de aplicar medidas cautelares», explicó, anunciando que presentará la denuncia formal ante el Ministerio Público, la Policía Nacional y el Ministerio de Gobierno.
Para el viceministro, la campaña de hostigamiento es una prueba contundente. «Esta es la muestra de que hay alguien que no quiere que se investigue. Hay una estructura que responde ofensivamente a que podamos investigar», afirmó. Sin embargo, lejos de retroceder, García prometió intensificar las acciones: «Yo les quiero responder que el día de mañana en la ciudad de La Paz vamos a dar a conocer más hechos, más denuncias, más hallazgos. Por lo que su objetivo, si era que no investiguemos, pues no lo van a lograr».
«No tengo miedo», pero actúa por prevención
Consultado sobre si las amenazas incluían riesgo para su vida, García respondió: «No necesariamente, pero todo acto de intimidación en contra de alguien que solamente está cumpliendo con un trabajo que es de transparentar el uso de los recursos públicos sí puede considerarse de gravedad». Aclaró que, aunque él personalmente no actúa por miedo, sí toma precauciones. «No vamos a esperar tampoco a que ocurra algo fatal para recién poder reaccionar».
«No tengo miedo», reiteró, «pero obviamente nosotros somos personas tarijeñas, somos de una cultura de paz. Tenemos familia y esto pues lo que busca es generar zozobra, es intimidar». El funcionario hizo un sombrío paralelo con un caso reciente, en alusión al asesinato del empresario Mauricio Aramayo, aunque sin mencionarlo directamente: «Tenemos un caso reciente, lamentable, que ha terminado sin una amenaza en una ejecución».


