Alerta Bolivia
Tarija, 07 de abril de 2026.- La indignación crece entre los conductores de Tarija ante la persistente venta de gasolina de pésima calidad. Una nueva muestra de combustible extraída directamente del tanque de un vehículo este lunes reveló un líquido espeso, de color oscuro y con residuos sólidos, asemejándose más a una bebida gaseosa que al carburante que debería alimentar los motores. “Esto es lo que nos están vendiendo en el surtidor del puente San Martín”, denunció un afectado, mientras mostraba la botella con el combustible negro que, según explicó, ya le ha ocasionado daños a su motobomba y a su automóvil.

El problema, que ha sido reconocido por el propio Gobierno y es investigado por una presunta red internacional de sabotaje, se ha vuelto insostenible en el departamento. Debido a la saturación del sistema virtual, la estatal YPFB, en coordinación con el Comité Cívico, habilitó una oficina en la Casa Cívica para atender de forma presencial las denuncias. Sin embargo, decenas de afectados aún reportan trabas y demoras. Según el presidente del Comité Cívico, Jesús Gira, más de 45 personas ya han recibido algún tipo de resarcimiento, aunque muchos otros permanecen a la espera.

Los testimonios recogidos en la oficina de reclamos son desgarradores. Un afectada relató que su auto nuevo, de la marca Mazda, tuvo que ser llevado al taller para una reparación que le costó cerca de 6.000 bolivianos. “Es mi herramienta de trabajo, ahora lo tengo parado en casa. No puedo movilizarme”, lamentó. Otro ciudadano, que se dedica a la construcción, detalló que los arreglos en su motorizado ascienden a 4.000 bolivianos y que, a pesar de haber cumplido con todos los requisitos exigidos por YPFB para el resarcimiento, aún no ha recibido respuesta.
Gregorio Morales, otro de los perjudicados, expresó su frustración: “El problema está en la compra. El gobierno sabe perfectamente lo que está pasando, pero solo busca generar ganancias. Están haciendo que existan dineros de por medio y hay sabotaje en alguna parte”. Los requisitos para acceder al resarcimiento incluyen presentar el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), facturas de las reparaciones, informes técnicos del mecánico y, en caso de que el vehículo no esté a nombre del afectado, un poder notarial.
La saturación de los talleres mecánicos es otra evidencia de la magnitud del problema. El Colegio de Ingenieros Mecánicos de Bolivia (CIMB) informó que los usuarios están acudiendo hasta tres veces por los mismos desperfectos, ya que las reparaciones solo brindan un alivio temporal. “Prácticamente tienen una excesiva cantidad de carbonilla, lo que obliga a desmontar el motor y realizar una limpieza general”, explicó Miguel Bonilla, presidente del CIMB.
Desde la Brigada Parlamentaria de Tarija se informó que las autoridades de YPFB ya han tomado acciones, como el cambio del proveedor de combustible, proceso que podría tardar entre una y dos semanas en regularizarse completamente. Mientras tanto, la paciencia de los tarijeños se agota, y los reclamos por un combustible que llega a los surtidores con un color y una consistencia anormales continúan acumulándose en las oficinas del Comité Cívico.

