Un joven trabajador de apenas 28 años, identificado como Edwin Mamani, quedó sepultado tras el hundimiento de una parte del Cerro Rico de Potosí, presuntamente ubicado por encima de la cota 4.400, una zona ya catalogada como crítica por su alto nivel de deterioro.
El colapso ocurrió alrededor de las 16:00 del 19 de marzo, en la mina Bolívar, donde Mamani realizaba labores de extracción. El derrumbe bloqueó completamente la única vía de salida, enterrando su cuerpo bajo toneladas de carga y dejando a su familia sumida en la angustia.
Fueron precisamente los familiares quienes dieron la alerta a la Unidad de Bomberos, al notar que Edwin no regresaba a casa. Cuando los rescatistas ingresaron al lugar, fueron informados de que los mismos compañeros de trabajo habían intentado, horas antes, remover gran parte del material derrumbado.
Sin embargo, no hallaron rastro alguno del joven minero. Ante la desesperación, el equipo especializado descendió 750 metros en línea horizontal, recorriendo galerías estrechas y sectores inestables. Según un informe al que accedió El Potosí, el rastrillaje se prolongó durante casi toda la jornada, sin obtener resultados.
Con información de El Potosí

