Tras permanecer en la clandestinidad y ausentarse de los diálogos convocados por el gobierno, el dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB) reaparece en el cabildo que lleva adelante la Federación de Juntas Vecinales de La Paz en la Ceja de El Alto.
Gobierno Autónomo Municipal de Tarija
Este cabildo entre sus demandas tiene la renuncia del presidente Rodrigo Paz y la liberación de dirigentes detenidos, entre otros puntos.
En contra de Argollo pesaba una orden de aprehensión por presuntos delitos de instigación a delinquir y asociación delictuosa, en relación con los hechos de violencia registrados durante una movilización en La Paz el pasado 18 de mayo. Sin embargo, esta orden su suspendida según informó el Tribunal Departamental de Justicia (TDJ).
El máximo dirigente de la COB se ubicó en la tarima portando un casco y una bolsa de hojas de coca. Sus apariciones públicas se habían reducido desde que se conocieron las acciones judiciales iniciadas en su contra.
Argollo tampoco asistió a las reuniones convocadas por el Gobierno. Entre las principales condiciones planteadas por su sector para que pueda asistir al diálogo estaba que se dejara sin efecto la orden de aprehensión emitida en su contra. Aunque la medida fue suspendida temporalmente, el dirigente no acudió al diálogo. Tampoco participó el ejecutivo de la Federación Departamental de Trabajadores Agrícolas de La Paz «Túpac Katari», Vicente Salazar.
“Decirle a este Gobierno, aquí estamos presentes, nuestras organizaciones siguen en los puntos de bloqueo, no hemos bajado los brazos”, afirmó uno de los dirigentes durante el cabildo.
Conflicto
Las medidas de presión comenzaron en mayo impulsadas inicialmente por la COB y con el paso de los días se sumaron diversos sectores, entre ellos campesinos de la federación Túpac Katari que ejecutan bloqueos de camino en el altiplano paceño.
Los movilizados inicialmente presentaron demandas sectoriales, pero luego pasaron a exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Esta jornada se registraban 92 puntos de bloqueo en el país. Cochabamba concentraba la mayor cantidad, con 31; seguida de La Paz, con 20; Oruro y Potosí, con 13 cada uno; Chuquisaca, con 10; Santa Cruz, con tres; y Pando, con dos.
Con información de Brújula Digital

