Desde la clandestinidad, Argollo deja en manos de las bases decidir entre la «lucha» o el «diálogo»

“Si las bases manifiestan que asistamos, lo vamos a hacer. Si las bases determinan que tengamos que continuar con la lucha, tenemos que continuar”, dijo Mario Argollo en un video publicado este viernes.

Gobierno Autónomo Municipal de Tarija

Desde la clandestinidad, el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB) remarcó la postura que viene reiterando desde hace varias semanas: que son los trabajadores de los diferentes sectores los que definen la postura de la dirigencia en torno al conflicto y los posibles acercamientos con autoridades del gobierno.

“Mi persona no va a traicionar a nuestras bases, al pueblo movilizado. Cualquier convocatoria que venga al diálogo de donde venga, tiene que ser decidida por las bases, y las bases son las que tienen que decidir si se asiste o no se asiste a cualquier convocatoria”, sostuvo.

Argollo tiene en su contra una orden de aprehensión por los presuntos delitos de instigación a delinquir y asociación delictuosa, en torno a los hechos vandálicos protagonizados por algunos manifestantes en la marcha de pasado 18 de mayo en La Paz. Desde entonces, está en la clandestinidad desde donde se presume que sigue al mando de las movilizaciones que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

En el marco del diálogo iniciado el miércoles a la cabeza del vicepresidente Edmand Lara, jefes de bancadas de la ALP y representantes de la Iglesia Católica y otras entidades, los sectores sociales pusieron como condición para entablar negociaciones que se deje sin efecto el mandamiento de apremio; no obstante, este viernes el fiscal general del Estado Roger Mariaca, confirmó que este sigue vigente.

Al finalizar su video, el líder de los trabajadores fustigó a la administración de Paz y aseguró que “ha ido gobernando a punta de decretazos, incluso quitándole las funciones al vicepresidente”.

La COB, los campesinos y afines al expresidente Evo Morales mantienen un bloqueo de carreteras y movilizaciones desde el pasado 1 de mayo, lo que generó desabastecimiento de productos básicos y elevación de precios, sobre todo en La Paz.