El presidente Rodrigo Paz rechazó este miércoles la propuesta del expresidente Evo Morales de convocar a elecciones generales en 90 días para “pacificar” Bolivia y dejó en claro que su gobierno no negociará bajo presión de bloqueos ni violencia.
“No voy a dialogar con vándalos”, sentenció el mandatario al responder al planteamiento de Morales, quien desde el Trópico de Cochabamba propuso acortar el mandato presidencial de Paz Pereira como salida a la crisis política y social que atraviesa el país.
Paz fue tajante al descalificar la legitimidad política de esa propuesta, recordando el antecedente de la crisis de 2019.
“Es Evo Morales el que dijo 90 días. Es el mismo Evo que generó un fraude en 2019 y la gente salió a las calles a reclamar por la democracia”, afirmó.
El jefe de Estado sostuvo que su administración actuará dentro del marco constitucional y que no aceptará salidas que, a su juicio, respondan a presiones desestabilizadoras. “Hay normas constitucionales que vamos a cumplir”, enfatizó.
Diálogo sí, pero con límites
Aunque endureció el tono frente a los sectores radicalizados, Paz insistió en que el diálogo sigue siendo la principal apuesta de su gobierno para resolver la crisis. “Con aquellos que respetan la democracia, siempre las puertas estarán abiertas”, sostuvo.
El mandatario remarcó que el Ejecutivo mantiene abiertos múltiples canales de concertación con sectores sociales y productivos, pero estableció una línea roja frente a quienes recurren a la violencia.
“El primer espacio, y haré mi esfuerzo mayor hasta el final porque fui educado y formado en la lucha por la democracia, es el diálogo”, afirmó. Sin embargo, advirtió que quienes promueven salidas fuera del marco democrático deberán responder ante la justicia.
“Aquellos que tienen deudas con la justicia, tarde o temprano tendrán que llegar a la justicia”, señaló.
Tres muertos y presión política
Las declaraciones de Paz se producen en medio de una escalada de conflictividad marcada por bloqueos, protestas violentas y una creciente confrontación política.
El mandatario remarcó que ya se registraron tres fallecidos vinculados al conflicto y responsabilizó a los bloqueos por esas muertes.
“Hay tres muertos por los bloqueos, no son del Gobierno nacional”, afirmó.
En ese contexto, la propuesta de Morales aparece como un nuevo frente de presión política sobre un Ejecutivo que denuncia un intento de desestabilización.
Evo Morales, declarado rebelde por un juzgado de Tarija el pasado 11 de mayo dentro del proceso penal que enfrenta por un caso de trata de personas, planteó más temprano que elecciones anticipadas serían el camino para pacificar el país.
“Evo Morales desvaría”
Paz también cuestionó la consistencia política del exmandatario y lanzó una crítica frontal a su comportamiento público.
“Ustedes saben, y no me van a dejar mentir, que Evo Morales desvaría. Un día le sube la temperatura y declara una cosa, hoy le baja y declara otra”, afirmó.
Consultado sobre si Morales carece de raíces democráticas, el presidente respondió con dureza. “Nunca asumió la democracia como suya, sino como una vía de control a través del partido, del gobierno y del Estado”, sostuvo.
La respuesta presidencial marca una línea clara: diálogo con actores democráticos, firmeza frente a la violencia y rechazo total a cualquier intento de acortar el mandato presidencial mediante presión callejera o propuestas impulsadas desde el entorno del exmandatario.
Con información de El Deber

